sábado, 12 de agosto de 2017

el gran Rius



El pasado martes 8 murió Eduardo del Río, a quien casi todos los mexicanos conocemos como Rius, de quien casi todos los mexicanos hemos leído al menos uno de sus más de cien libros publicados.

Yo leí varios de sus libros cuando estudiaba la preparatoria (Quetzalcoatl no era del PRI, Compa Nicaragua, La trukulenta historia del Kapitalismo, Jesús alias el Cristo, entre algunos otros), libros que se podían leer en una tarde si no se tenía otra cosa que hacer. En esos días también, compraba El Chamuco, una revista de crítica política hecha por brillantes caricaturistas de los que el señor del Río era el líder.

Rius nos educó a millones de mexicanos sobre temas tan variados de la forma más amena posible. Sus libros explican de forma detallada y amena la manipulación de la iglesia o la estupidez de especie humana, la historia del capitalismo o la realidad de la basura que comemos, hablan de Cuba, de Lenin o de arte. 

Y como Rius estaba consciente del país en que vivía, a sus concienzudas investigaciones las acompañaban sus ahora míticos monos. Viñetas de sencillos personajes explicaban todos esos asuntos para que fueran lo más fáciles de digerir; vamos, que sus libros eran a prueba de pendejos.

Deben haber mil historias que contar sobre el querido Rius, el padre de la caricatura políticosocial en este país. Esto es sólo una pequeña muestra de cariño para quien le ha dado tanto al jodido pueblo mexicano.