lunes, 16 de octubre de 2017

Bloqueos y accidentes



Veamos, me accidento y quedo inconsciente, o muero, que todo puede pasar. La primer persona acomedida que se acerca a mí y que busca en mí información para dar aviso de mi desafortunada situación a mis familiares encuentra una cartera sin datos personales y un celular al que no puede acceder debido a la contraseña que tiene. ¡Puta! ¿A quién chingados le avisa que me llevó la chingada?

Mi cartera no trae datos por aquello de la inseguridad, de las extorsiones, ¿quién en su sano juicio expone sus datos personales a cualquier desconocido que pueda obtener su cartera por cualquier medio? En este país, en estos tiempos, casi nadie.

De nada sirve la información que se pueda obtener del celular si éste está bloqueado.

Pero el bloqueo del celular ha cambiado bastante en muy pocos años. Antes bloqueabas el celular para que no se marcara sin querer mientras estaba en la bolsa de tu pantalón o en la bolsa de cualquier mujer. Cualquiera podía desbloquearlo y usarlo. Luego, los fabricantes de celulares idearon todo tipo de formas para evitar que ese cualquiera pudiera acceder a “tu privacidad”.

Aunque lo que yo veo en mi cotidianidad es que los celulares se bloquean para que las parejas no puedan acceder a la vida de sus parejas. Que no pueda ver con quien hablas ni con quien la podrías o la estás engañando.

En mi caso, no tiene mucho tiempo de que mi celular cuenta con un código de desbloqueo. Se lo puse hace poco, pero la razón para hacerlo fue que en el celular tengo acceso a todas mis redes. Quien lo tuviera en las manos en caso de pérdida o robo podría acceder sin restricción a mi whatsapp o mi cuenta de facebook, a mi cuenta de Google, mi correo y mi cuenta de Blogger, podría acceder al blog como propietario, y también a todas mis fotografías.

Pero para el caso da lo mismo. ¿Quién podría avisar a tu gente que algo te pasó?

jueves, 12 de octubre de 2017

records inservibles



Se supone que en los deportes de conjunto lo importante es el éxito del equipo, y el mayor logro es quedar campeón. Los records individuales son para beneficio del jugador que los logra y no aportan casi nada a los objetivos del conjunto. Un equipo que desciende de categoría no tiene interés en festejar a un campeón de goleo, para qué.

Pero en los deportes gringos (que tanto me gustan) siempre se premian las individualidades. En el equipo campeón se debe decidir quién fue el Jugador más valioso, el que sobresalió de los demás para poder salir avante. Generalmente gana un auto.

Los Indios de Cleveland rompieron un record de victorias consecutivas en la temporada que terminó. Ganaron 22 juegos sin perder uno sólo, lo que les alcanzó para ser el equipo más ganador de su liga. Cuando estaban próximos a romper la marca pensé: de nada les va a servir imponer un nuevo record si no salen campeones. Como a mis Atléticos no les sirvió en su momento conseguir ese logro.

Como tampoco le sirvió a los Warriors alcanzar y rebasar la maravillosa marca que tenían los Bulls de Michael Jordan, no quedaron campeones. O a los Patriotas terminar la temporada invictos si iban a perder el Supertazón.

Esos equipos sí pasan a la historia, pero del lado del libro donde se escriben los grandes fracasos. De qué les sirvió conquistar esas marcas impresionantes si no pudieron quedar campeones. De nada.

Cuando mis Atléticos ganaron 20 juegos seguidos en 2002 me emocioné con la posibilidad de un campeonato. Mucho más decepcionante aún fue perder una serie que ganaban 2-0 contra los odiados Yankees. Este año, ayer, a los Indios les pasó exactamente igual: rompieron el récord de victorias consecutivas, se pusieron 2-0 en su serie y fueron vencidos por los Yankees. La coincidencia de otro fracaso.


Si la historia se repite Yankees no será campeón. Al menos.

miércoles, 11 de octubre de 2017

Cuates



Cuate es sinónimo de amigo acá en mi tierra, pero este vocablo tiene la particularidad de que es usado casi exclusivamente por niños o cuando uno se refiere a los amigos de los niños (aunque mi madre decía tus cuatachos y ya no éramos niños). Cuando uno ya ha crecido y le salen barbas suena raro sino es que graciosísimo que se refiera a sus camaradas como sus cuates, son ahora compas, brothers u otra palabra enaltecida por la moda.

Pero está aquella expresión de cuates mis aguacates y ni se hablan, cuando alguien apela a la amistad que supone tener contigo para pedirte algún favor no muy pequeño.

Mi amigo Ovidio Moré, cubano él, cuando me deja algún comentario aquí en el blog, casi siempre recurre al cuate cuando se despide amigablemente de mí. Siendo cubano le es cercana la expresión tan mexicana –eso supongo–. Me resulta bastante agradable que me diga que soy su cuate, que somos cuates. Aprecio mucho que use una palabra de mi tierra en nuestros intercambios.

Otra persona que recurrió a la cariñosa palabra fue el líder de los rescatistas japoneses que nos ayudaron después del terremoto: amigos en la adversidad, cuates de verdad, dijo cuando se despedían, después de “echarnos la mano”.

Dedicado a todos los cuates que tengo gracias al blog.


lunes, 9 de octubre de 2017

South Park

South Park estrenó su temporada número 21, y a diferencia de Los Simpsons, otra serie emblemática, no ha perdido un sólo gramo de su genialidad. Es más, yo diría que la temporada pasada fue la mejor de todas: ácida, burlona, inteligente, actual, genial, con ese señor Garrison poseído por Donald Trump con toda su estúpida lógica.

La actualidad de la serie le da una frescura que creo nadie más tiene en los medios, al menos no a ese nivel de crítica e inteligencia: las elecciones en Estados Unidos fueron un jueves y el episodio del lunes ya tenía la derrota de Hilary como eje del capítulo.

Sé que no es una serie para todos, que no a todos les va el libre lenguaje que utiliza con "palabrejas" (palabra de mi madre) por todos lados o su sexualidad explícita o la forma desenfadada de abordar temas espinosos y controversiales. 

Todos tenemos un poquito de Eric Cartman (algunos demasiado), que me parece es el personaje más genial de la televisión. El hijodeputa que encarna toda la mierda de la especie, a quien todos quisiéramos "patear en las bolas" pero al que también a veces hemos admirado. Qué divertido me es verlo lloriquear.


video


miércoles, 4 de octubre de 2017

Me acuerdo de Shakira


Cuando tenía pocos meses de interactuar en redes sociales, concretamente en Google+, a donde fui enviado automáticamente al abrir el blog, posteé un comentario donde decía que me gustaba la música de Shakira cuando no era rubia y sus caderas eran más abundantes.

Lo de las caderas se explica fácilmente, pero sobre lo del color de su cabello podría haber algún equívoco, así que lo aclaro: no tengo nada contra las rubias, de hecho sé que tengo una cierta fascinación cultural heredada de los medios que me han rodeado toda la vida, y que aún me agobia, bueno, no me agobia, sólo está ahí. Me parece imbécil aquello de las rubias estúpidas y todo lo que rodea esa resentida idea.

La cosa es que me topé con este genial video y no me pude resistir el compartirlo aquí. Este chico colombiano expresa grandiosamente mi idea sobre Shakira y su apariencia.

domingo, 1 de octubre de 2017

algo sobre cosas importantes


 

He llegado a la conclusión que las dos cosas más importantes en la vida son: los buenos amigos y un buen bullpen. (Bob Lemon, lanzador y manager)

Los reflectores en un equipo siempre van sobre las grandes estrellas, esos jugadores que reciben los cheques de millones de dólares por sólo unos meses de juego. El gran pitcher, el gran coreback, el gran bateador, el gran corredor. Los que sonríen en las portadas del Sports Illustrated.

Pero no importa que tengas a Barry Sanders corriendo el balón y a Aaron Rodgers o Tom Brady mandando los pases, si no tienes una línea ofensiva buena el señor Sanders no va a poder avanzar una sola yarda, ni los otros misters van a poder lucirse lanzando si la línea no les da tiempo para pasar o si su mayor preocupacion﷽﷽﷽﷽﷽﷽﷽﷽da tiempo para lanzar, si su mayor preocupacilucirse Aaron Rodgers o Tom Brady si la lques de millones de dolares ón es evitar que las alas defensivas y los linebackers los vapuleen.

De qué sirve que Clayton Kershaw tire un juego de dos hits en siete entradas si el relevista llega a tirar bases por bolas (y contra la base por bolas no hay defensa ya lo dijo el Mago) y a recibir batazos por todos lados, y el otro relevo tampoco puede hacer su trabajo. Simplemente no sirve. Recuerdo a mi admirado Curt Schilling devastado al ver como Mitch Williams “the wild thing” echaba a perder ocho magníficas entradas en 1993. Esperó diez años para ser campeón tirando tres juegazos.

Y entonces no importa cuanto le hayas invertido a ese jugadorazo –te servirá sólo para vender jerseys–, la cosa es que la línea ofensiva y el pitcheo de relevo o bullpen son fundamentales aunque casi ningún fanático repare en ellos, son el motor que mueve el carrazo, sin los que se diluye el brillo de las estrellas.

Según la película La teoría del todo, Stephen Hawking quizá no hubiera llegado a ser quien fue de no ser por la intervención de su mujer, su maestro y sus amigos. Quizá la depresión lo hubiera vencido y no habríamos conocido al genio. Al menos respecto a lo que se ve en la película, porque podría tratarse de estructura dramática simplemente. Alguien que te deje ver que vale la pena intentar.


Familia o bullpen, amigos o línea ofensiva. Ahí deben estar. Ningún hombre es una isla.



*Hace varios años que pensé en la relación entre la función de la línea ofensiva y el pitcheo de relevo, pero no se me había ocurrido cómo poder decir algo más que eso.